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Entre tanto, en el salón de la justicia…

Nota para mi mami: Mami, Haz click en el triangulito de la foto.

Por más que los canales públicos insistan en que los superamigos en televisión solo tienen esa serie borrosa de los 80s con los poderes de los gemelos fantásticos, el súper perro y otras atrocidades similares, la verdad es que series y películas animadas se siguen produciendo para contar las aventuras de los héroes más queridos del universo (del universo de DC comics, no de Marvel).

Como ahora ya es socialmente aceptable conocer los pormenores de los orígenes en papel de Superman, Batman, la Mujer Maravilla, Flash, Linterna Verde y todos los que no han todavía firmado contrato para una trilogía hollywoodense, pues hay un menú variado en tv y DVD para satisfacer ese vacío post-verano de súper héroes. Últimamente ando repasando todo lo que Netflix tenga de Justice League. No solo hay montones de historias diferentes, sino también universos paralelos y alguno que otro actor poniéndole la voz a quien uno quisiera que le pusiera también la cara. (Si, me refiero a Nathan Fillion haciendo de Linterna Verde).

Así que para los que quieran algo más moderno que el batimovil de los 60s y los chores atrapapeos de las muchachas, hay películas y series donde Batman es mas Christian Bale que Adam West; donde Aquaman demuestra poderes mas allá de ir de banderilla de un delfín; donde Flash pasa en cámara lenta para hacer un chiste y donde la mujer maravilla le da en la jeta Superman de tu a tu. Pero no se confundan, ella parece no tener problema alguno con los miembros del salón de la justicia; al punto que le gusaneó el marido a la reina de Atlantis tan fácil como pone su lazo dorado al servicio del grupo. Y por cierto, ¿Que afán el de algunos enmascarados de visitar la hermosa isla de Themyscira y someterse a su sistema judicial, no? Mami, en las letras en negrilla tambien debes hacer click.

Bueno, tal vez esas son otras amazonas pero el caso es que las cosas locas, de las que los productores de cine se abstienen por miedo a perder audiencia, son el pan de cada día en estas versiones animadas. ¿Qué ya el cuento de los papas de Bruce Wayne asesinados a la salida del teatro sabe a cacho? Solucionado con echar mano de uno de los comics de universo paralelo. ¿Que tal si el que murió esa noche en el callejón fue el niño; y el doctor Thomas Wayne es el que decide lanzarse a las calles a combatir el crimen como Batman? Y pues la pobre señora Wayne no halla como elaborar su duelo más que convirtiéndose en… Mejor lo dejo hasta ahí porque después dicen que les arruino el canon del personaje.

No estoy siendo malagradecida con la ola de películas de superhéroes de carne y hueso. Es muy agradable ir al cine, pagar lo que vale media tanqueada del carro por la boleta, ponerse las gafas 3D y por fin poder ver a Superman con los calzoncillos dentro del uniforme, o a Hal Jordan interpretado por los abdominales de Ryan Reynolds, pero creo que ya es hora de que vayan buscando otras historias que contar, porque la madre que si me vuelven a mostrar el cráter que dejó la capsula proveniente de Kriptón, o el accidente de laboratorio que da súper poderes, le voy es tirando crispetas a la pantalla como si estuviera en el Cinerama 84 en el estreno de Retroceder Nunca, Rendirse Jamás 2.